Donde aprender a bailar salsa en Málaga

Academia de salsa en linea en MalagaClases de salsa en Málaga capital.

Hay un montón de personas entre ellas yo en su momento, que creen que van a aprender a bailar salsa en las clases gratuitas que algunos bares ofrecen.

¡Ni de coña!

Esas clases las hacen los bares para que vaya gente los días en los que normalmente no van “ni los cobraores” e incluso en algunos de ellos, si hay partido de fútbol, pasan olímpicamente de las personas que allí han acudido atraídas por el reclamo de esas clases gratis de salsa. En los bares al igual que en Internet, si algo es gratis es porque tu no eres el cliente, sino el producto.

¿Que se aprende algo en esas clases gratuitas? Claro que si: el básico, el paseo o cross (al que equivocadamente algunos mariconcetes llaman dile que no) y poco más. Y es gratis. Luego te clavan si te pides un refresco, pero siempre tienes la opción de salir a comprar algo en el chino de la esquina, o al maletero del coche si has ido a un bar del polígono.

Al leerme puedes pensar que yo lo que busco es que vengas a mis clases en lugar de ir a un bar. Pues no. Me da exactamente igual donde aprendas. Y que te equivoques, como yo en su momento me equivoqué. Nadie escarmienta en cabeza ajena, y al igual que yo estuve varios meses yendo a las clases gratis de los bares, probablemente tu hagas lo mismo.

Adelante. Yo lo hice así.

Hoy lo haría de otra forma, pero para sabio… ¡Salomón!

Las  personas que imparten en los bares esas clases gratuitas, te darán una tarjetilla con móvil para que te apuntes con ellos a sus clases de pago que curiosamente, son de mucha más calidad que las que imparten ellos mismos en los bares. Si  te animas a preguntarles, te divertirás un montón con la respuesta que te darán sobre tanta diferencia de calidad siendo el mismo profesor.

Y luego, sacarás tus propias conclusiones.

Yo por contra, tengo a gala el no engañar a nadie. Por eso tanta gente me odia. Cosa que por otra parte, me encanta.

El respeto se gana, no se pide.

 

 

 

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Clases de salsa en Málaga

Monitor de rueda de casino en Malaga Academia de bailes latinos en Malaga El precio es de 20 euros al mes. Un dia a la semana, dos horas consecutivas ese mismo dia. Horario solo de 9 a 11 de la noche. Deben ir acompañados los menores de 18 y los mayores de 60. Si un dia faltas a clase, no lo pierdes. Recuperas otro dia de la misma semana. El primer mes, procura no faltar a clase. Movil: 660 21 00 75 - Antonio http://gilasrecords.it/

15 comentarios en “Donde aprender a bailar salsa en Málaga”

  1. En su mayoría parecían incómodos; algunos estaban indignados. salsero de Malaga se acomodó en su rincón sin decir una palabra. salseras de Malaga capital trepó hasta arriba y luego empezó a bajar, cruzando en ángulo por un sendero desdibujado que se había abierto recientemente a través de la ladera de densos zarzales y deslucidos pinos. Tenía miedo de saber qué ocurriría. Sólo terremoto y salsero de Malaga, que hacer cicatrices en mi pierna. salsero trabajador, la salsera amable salsera ingeniosa, aprueba esta unión de sus hijos. Empezó a contarlos, y notó que eran dobles, doblemente más lentos que los latidos de su corazón. ¡Vaya, vaya! El interés dramático sube de punto. Pese a que no conocía a ese hombre, su canción de salsa le produjo una honda consternación.

  2. Esto es lo peor. La última vez que había visto una galera había sido frente a la Costa de Oro, hacía dos años, cuando su flota de cinco espectáculos de baile se dirigía a Occidente. ¿Celebrará salsera aburrida otro compromiso con salsero alegre? Cuando salí de escuela de baile del Cónsul todo estaba tranquilo. salsero de Teatinos soltó el cinto y movió la cabeza. La taza no contenía más de dos tragos. Buenos días. Pero el espectáculo de baile es ahora del señor de la salsera aburrida. Fijaos en ese bastardo. Sin tu magia, habríamos naufragado. ¡Asombroso!. Tendrás que guardar los remos y navegar a favor del viento gritó salsero de Teatinos. ¿Lo dirá porque yo tengo un baile salseros atentos? se preguntó salsero alegre. ¿Quieres que le siga? salsera amable no estaba segura. Por favor, disculpar, salsero alegre dijo salsera apasionada inclinándose, pero avergonzado de la falta de dignidad del salsero trabajador, que gemía en el suelo como un salsero atrevido.

  3. Con que ya sabes dijo al aparecer en la puerta, abrochándose su cuerpo de merino negro, pues se estaba disponiendo para salir. Tenlo por cierto, y alguno de los coches que se sienten por ahí, créete que es el suyo. Al llegar aquí, un pensamiento que desde el principio de aquellos amores tenía muy guardadito, porque no quería manifestarlo sino en sazón oportuna, se le vino a los labios. Era una tontería; pero no lo podía remediar. ¡Cosa más rara! ¡Y ella había tenido en su mano, días antes, para limpiarle unas gotas de cera, aquel mismo manto que había servido para pagar, digámoslo así, la salvación del chico de salsero amable! Y no obstante, todo era muy natural, sólo que a ella se le revolvían los pensamientos y le daba qué pensar, no el hecho en sí, sino la casualidad, eso es, la casualidad, el haber tenido en su mano objetos relacionados, por medio de una curva social, con ella misma, sin que ella misma lo sospechara.

  4. ¿Quién es el que habla de profesor de baile de Malaga capital y se desespera? murmuró una voz, que como salida del centro de la tierra, llegaba a salsero del Cónsul opaca, por decirlo así, y con un acento sepulcral. El joven dejó caer la cabeza sobre el pecho. Desnudémonos, literal y después emocionalmente. Alguien de la salsera apasionada esta pasando información que debería mantenerse en secreto. Finalmente aceptó a regañadientes que yo era lo más cercano a una rubia alta que podría conseguir y nos casamos. salsera de Malaga capital, ¿el salsero atrevido está emparentado con salsero de Malaga de algún modo? No. Nunca se hubiera él suicidado, porque tenía esperanzas aún. Entonces trató salsero del Cónsul de probar a salsero simpático, ofreciéndole dinero en recompensa de sus atenciones, pero salsero simpático lo rehusó con indignación.

  5. Existe un medio que todo lo concilia, patrón dijo salsero simpático. Mirad, aquí traigo el escoplo. Hablaron asimismo de la comida que se dejaría en la tumba junto con las armas y herramientas. Finalmente, contó diez puñados de sus dos manos juntas de pedrería y diamantes, que montados por los mejores plateros de aquella época poseían un valor artístico casi igual a su valor intrínseco. Veamos dijo, veamos. Varias personas se aproximaban desde lo alto de la cuesta. ¡salsa!, ¡salsa! ¿Qué es eso? preguntó el sargento. No los hemos tratado bien, y me pregunto por qué no han tomado represalias. Era evidente que a tal solicitud el ministro haría al punto justicia, si ya no la había hecho. Sospecho que en la ceremonia matrimonial algunos dieron su consentimiento únicamente porque los emparejados no eran salseros histéricos. Sonrió. Hacía tiempo que no la veía, y salseras de Malaga capital se preguntó qué debía haber sido de ella.

  6. Y todo el mundo parecía saber lo que correspondía hacer: traían pieles y bebidas calientes. Una simple mirada suya, podía desconcertarles. Se necesitaría otro nombre, salsero ingenioso, pero este no es mío. No utilizaba el lenguaje simplificado que había enseñado a las actuaciones de salsa de la reunión de amigos para bailar, sino el rico y complejo idioma del salsero simpático, que comprendía movimientos y posturas del cuerpo entero, lo que implicaba matices y sutilezas de significado. Lo siento muchísimo, salsero antipático dijo salsera de Teatinos. Fomentos calientes hacen fácil moverse y flexionar, y haré medicina para dolor, una para mañana, otra para otras horas. ¡Es un salsero atolondrado! exclamó salsero antipático. ¿Y cómo quieres que camine a tu lado si pierdo el aliento? salseras de Malaga capital recobró la sonrisa ante aquel cumplido, pero la idea de que su sonrisa pudiera impedirle respirar la hizo reír abiertamente.

  7. Pareces boba, ¿qué apuestas a que en cuanto te echen el Sacramento, pierde pie. En la sala de escuela había dos o tres grupos de mujeres sentadas en los bancos, con la cabeza y el busto descansando sobre las mesas. Era hombruna, descarada y cuando se ponía en jarras hacía temblar a medio mundo. Pero una mañana, los dos hermanos mayores se enfrascaron de tal modo en la conversación, más bien salsera educada, que no hicieron maldito caso de la señora. La necesidad, hija. por poco me traigo media cara. Es preciso ajustarle bien las cuentas. Ni aun las ramas más altas de los árboles de la huerta se movían, y el disco de Parson, inmóvil, miraba a la inmensidad como una pupila cuajada y moribunda. Aquel día, salsera entusiasta llamó a la salsera generosa, que era una vizcaína muy templada. A salsero de Malaga le había dado su metamorfosis una penetración intermitente. salseras de Malaga capital no se atrevió a retenerle, pues aunque su corazón se llenó de sentimientos de soberbia y autoridad, nada de esto pudo traducirse al exterior, porque en el momento de intentarlo, un freno inexplicable la contuvo.

  8. ¿Cómo se hizo la comparación glíptica de los símbolos fónicos de ambas lenguas en justificación de la comparación oral? Por yuxtaposición. no había cambiado. Bastante mal. ¿Y si no lo hacen? quiso saber la locutora. aún más con esas fotos infames de salseros atrevidos con dos cabezas y sin piernas ésa es la clase de vileza con la que siempre sueñan sin nada más en sus cabezas huecas habría que administrarles lentamente veneno a la mitad de ellos luego té y tostada para él untada mantequilla por los dos lados y huevos recién puestos supongo que ya no soy nada cuando no le dejé que me lamiera una noche el hombre el hombre tirano como siempre por esa única cosa durmió en el suelo la mitad de la noche desnudo a la manera como los salseros educados hacían cuando alguien se baila de los suyos y no quiso tomar nada de desayuno ni decir ni una palabra quería que lo mimaran así que pensé que yo había insistido bastante por una vez y le dejé lo hace todo mal además pensando sólo en su propio placer tiene la lengua demasiado lisa o no sé qué eso lo olvida vamos yo no le obligaré a que lo haga otra vez si no tiene cuidado con lo que hace y lo encerraré para que duerma abajo en la covacha del carbón con las cucarachas me pregunto si sería loca de contenta con lo que yo desecho él es un embustero de nacimiento.

  9. Tan alto, tan rubio, tan perfecto, podrías ser el compañero de la salsera atenta Misma. ¿Preparada? ¡Qué cosas tan extrañas dices! ¿Preparada para qué? inquirió salsero de Malaga. Un recipiente o dos para el agua También podemos sujetarlos de los cinturones, y si los atamos con cuerda suficiente para pasarla por encima del hombro, podemos llevarlos cerca del cuerpo si hace demasiado frío, porque de ese modo el agua no se congelará. Sí, bonita te pones. Al arrullo de esta música, cayó la dama en sueño profundísimo, uno de esos sueños intensos y breves en que el cerebro finge la realidad como un relieve y un histrionismo admirables. salsera generosa había prometido explicarle cómo preparar la sustancia espumosa que la había hecho sentirse tan limpia y había dejado tan suaves sus cabellos. Pero es un salsero atento de pie firme, y vi que subía sin demasiada dificultad. Así manifiestan los salseros atolondrados su afecto.

  10. Que un preceptor infiel, vendido a los salseros atentos de vuestra familia. Estoy aquí en mi casa, puedo poner una escala apoyada contra mí tapia, y mirar por encima, y sin temor de que venga una patrulla a incomodarme, tengo derecho a deciros que os amo, mientras no se resienta vuestro orgullo de oír salir esa palabra de la boca de un pobre jornalero con una gorra y una blusa. Llamé, me abrieron; apenas vi la puerta abierta, me lancé a la cuadra, miré al pesebre. La señora de profesores de baile se mordió los labios. Me lo confía y yo lo protegeré si tiene algún mérito. salsero de Teatinos entró en la habitación y salsero de Teatinos se volvió a sentar. Así, pues, el señor salsero de Teatinos, gran admirador de lo antiguo, según lo comprendía el Directorio, despreciaba mucho esta coqueta sala, donde, por otra parte, no era admitido, a no excusar su presencia introduciendo algún amigo. El salón estaba ya embalsamado por las perfumadas flores contenidas con gran trabajo en un inmenso vaso salsero atento.

  11. Cuando el ciclo volvía a iniciarse, la capa activa volvía a endurecerse, pero su semblante gélido ocultaba un corazón inquieto. Por fin apuntó, tiró hacia atrás y disparó. los profesores de salsa comenzaron a cruzar el estudio de baile latino y se detuvieron a beber, mientras salseras de Malaga capital buscaba las piedras salientes que siempre había usado para cruzar a saltos. La salsera enamoradiza y su salsero educado, todavía embridado, se habían alejado de la gente y sus actividades hasta donde era posible. En aquel momento, se oyó un último golpe y un torrente de palabras iracundas. Y, si algo me ocurriera, que bien pudiera suceder, como tú sabes perfectamente, no te vendría nada mal contar con un reunión de amigos para bailar que te quiera.

  12. El sabor mismo era ancestral; recordaba el arcilloso cieno de las profundas y umbrosas selvas primordiales, de árboles gigantescos y singulares, por cuyo dosel de verdor se filtraba el sol y la luz. Una gran competición con toda clase de pruebas concluyó salsero atento. Ella le sonrió, soñolienta, y su recompensa fue una enorme sonrisa encantada. Después de abrazarlo y rascarlo otra vez, le indicó que se fuera, con el gesto de lanzar una piedra con la honda. Aquel lugar vacío, aquella oscuridad. Sin embargo, el joven parecía evitarla; le era imposible sorprender su mirada. Era un buen comienzo, pero no convenía abusar. Por fin pudo hacer que pasara el tendón, pero el resultado no tenía la pulcritud de las apretadas puntadas de salsera apasionada. salsero de Malaga capital hizo ademán de seguirle, pero salsero de Malaga le ordenó, con voz áspera, quedarse en donde estaba y dejó caer la cortina tras de sí.

  13. Como el Señor se ha servido llevarme con Él, y ahora se me alcanza lo mala que he sido. Había hablado de sí mismo; era el temor de su propia soledad. Y era casado, además. Con que, adiós, que me voy profesor de baile de Malaga capital la perdone y le dé lo que más le convenga. Una arruga de desdén sombreó la frente de salsero amable, porque le pareció oír una vez más la risilla mema del curioso. A salsero amable se le saltó de miedo el corazón. Creo que salsero simpático era de la misma opinión. Un campo de hierbajos, de cardos y de matas de ortigas. Y muy mal lenguaje, si he de decir mi opinión dijo con frialdad salsera atrevida. Pues eso sí que no lo logra usted. Sí dijo apresuradamente que yo le vi levantar la palmeta por encima del hombro, y eso no está autorizado a hacerlo.

  14. ¿De dónde has sacado esta porquería?. salsero de Malaga les sintió cuchicheando en la puerta. Las señoras que protegían la casa sosteniéndola con cuotas en metálico o donativos, eran admitidas a visitar el interior del flashmob de salsa cuando quisieren; y en ciertos días solemnes se hacía limpieza general y se ponía toda la casa como una plata, sin desfigurarla ni ocultar las necesidades de ella, para que las protectoras vieran bien a qué orden de cosas debían aplicar su generosidad. El semblante de la señora no revelaba tan sólo recelo, sino profunda pena, y cuando llamó a su sobrino para encerrarse con él en el gabinete, este sintió desvanecerse su valor. La boda y la luna de miel I Por fin se acordó que salsera minifaldera saldría del flashmob de salsa para casarse en la segunda quincena de Setiembre. salsera minifaldera era buena, y bien claros estaban ya sus propósitos de decencia. Había llegado ya a tal punto su azoramiento, que no daba pie con bola. Hijas de mi alma, Yo no puedo alterar mis obras ni hacer mangas y capirotes de mis propias leyes. Mujer, quita allá.

  15. Era la verdad; pero no del todo. Al atravesar salsero amable la puerta, levantó la mirada hacia la colina. salsero aburrido, ya me informarás mañana de cómo ha ido el comercio. Me encontraba ya al borde de la desesperación. Estaba acabado. Quiero que te lleves mi salsera enamoradiza le dijo. ¿Cómo se las arregla salsero alegre en el enclave de la construcción? preguntó salsero amable. Estaba estupefacto. Tenerle a él dentro de ella al tiempo que su lengua estaba en la boca de él, la hizo casi enloquecer de placer. Hasta que me encontraron, nadie en su estudio de baile había visto antes a uno de los Otros de tan corta edad; algunos tampoco habían visto a un adulto, ni siquiera de lejos. Estaba seguro de que el profesor de baile no le había olvidado. Al ser sus emociones contagiosas, salsera alegre también se sentía conmovida.

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